Damián Ortega
Pico y elote


Museo del Palacio de Bellas Artes

10.04.2024  🡢  28.06.2024

La museografía de Damián Ortega: Pico y elote se construyó a partir de una relación particularmente compleja entre la obra contemporánea y la arquitectura patrimonial del Palacio de Bellas Artes. Más de ochenta piezas, entre esculturas, instalaciones, textiles, fotografías y video, se distribuyeron en cuatro salas con condiciones espaciales distintas. Frente a esta diversidad, el diseño asumió la museografía como un sistema intermedio entre edificio y obra: una estructura capaz de dar escala, ritmo y continuidad al recorrido sin neutralizar la presencia arquitectónica del Palacio.

El lenguaje espacial surgió de las propias tensiones presentes en el trabajo de Ortega y en los tres núcleos de la exposición
"Cosechar, Ensamblar y Colapsar": lo natural frente a lo industrial, la materia frente a su transformación, y los procesos de construir, desmontar y reorganizar. Estas relaciones se trasladaron a la museografía mediante estructuras metálicas expuestas, sistemas modulares, plataformas, vitrinas y superficies de geometría precisa que operaron como injertos contemporáneos dentro del edificio histórico. Los tonos terracota establecieron una continuidad con las maderas y pisos del Palacio, mientras que blancos y negros introdujeron un registro técnico e industrial vinculado con el universo material de la obra.

El proyecto se desarrolló en estrecha colaboración con Damián Ortega, su estudio y el curador, utilizando la maqueta física y el modelo tridimensional como instrumentos permanentes de diseño. La escala y complejidad de las instalaciones exigieron estudiar cada emplazamiento, sus relaciones con las piezas próximas, los ejes de visión y la secuencia del recorrido antes de llevar las decisiones a escala real. Este proceso permitió que soluciones espaciales, museográficas y estructurales se desarrollaran de manera simultánea, haciendo de los requerimientos técnicos de cada obra una parte activa del diseño y no únicamente una condición posterior del montaje.

El resultado fue una museografía capaz de trabajar entre escalas radicalmente distintas: desde objetos pequeños y piezas que requerían vitrinas específicas hasta instalaciones suspendidas que ocuparon salas completas. Cada solución respondió a las condiciones particulares de la obra y, al mismo tiempo, a las restricciones de intervenir un edificio patrimonial. La exposición convirtió así las salas del Palacio en un territorio de transformación donde obra, soporte y arquitectura permanecieron reconocibles, pero establecieron nuevas relaciones entre sí; una museografía concebida menos como escenografía que como un dispositivo de mediación entre materia, espacio y proceso.

Design Team: Imanol Coriche, Victor Hugo González Guadarrama, **
Photography: Courtesy of Museo del Palacio de Bellas Artes
Drawings
.
.
Process
Imanol Coriche Studio  © 
↑Back to Top